Hay una leyenda sobre un pájaro que canta sólo una vez en su vida, y lo hace más dulcemente que cualquier otra criatura sobre la faz de la tierra. Desde el momento en que abandona el nido, busca un árbol espinoso y no descansa hasta encontrarlo. Entonces, cantando entre las crueles ramas, se clava él mismo en la espina más larga y afilada y, al morir envuelve su agonía en un canto más bello que el de la alondra y el del ruiseñor un canto sublime, al precio de la existencia .Pero todo el mundo enmudece para escuchar, y Dios sonríe en el cielo. Pues lo mejor, sólo se compra con grandes dolores. Al menos así lo dice la leyenda.












buena leyenda jeje,
oka saludos
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